lunes, 5 de noviembre de 2007

Me gustas cuando callas porque estás como
ausente y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas llenas del alma mía.
Mariposa de ensueño, te pareces a mi alma
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas, y estás como distante
y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle en el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, de que no sea cierto.




Pablo Neruda.